El discurso de Warsh no alcanza para contener la curva
El selloff de bonos globales sigue profundizándose y vuelve a poner a las tasas largas en el centro de la escena. En Estados Unidos, el movimiento que había logrado la postura hawkish de Kevin Warsh en Jackson Hole ya se revirtió por completo en la tasa a 10 años. La idea de que una Fed más dura podía anclar expectativas, recuperar credibilidad antiinflacionaria y contener el tramo largo duró poco. La reanudación del conflicto entre Estados Unidos e Irán, con el Brent nuevamente por encima de USD 92, volvió a sumar presión sobre las expectativas de inflación y le dio un nuevo impulso bajista a los bonos. El movimiento no es solo americano. La presión sobre los rendimientos se está dando a nivel global, con subas fuertes en Japón, Europa y Reino Unido. El JGB a 10 años llegó a 3% por primera vez desde 1996, el Bund alemán alcanzó niveles no vistos desde 2011 y el gilt británico volvió a máximos desde 2008. El mercado empieza a pricear un escenario de bancos centrales más restrictivos, no solo por la inflación actual, sino también por el riesgo de que el shock energético se vuelva más persistente. En Estados Unidos, la presión sobre el tramo largo combina varios factores. El déficit fiscal sigue sin mostrar señales de corrección, la deuda ya supera los USD 40 billones y la oferta de bonos continúa siendo elevada. A eso se suma una nueva fuente de presión desde el sector privado, con grandes tecnológicas emitiendo deuda para financiar el boom de inversión en inteligencia artificial. En un mercado que ya tenía que absorber más deuda pública, esta mayor oferta corporativa agrega competencia por el mismo pool de capital y presiona todavía más sobre las tasas reales. El problema es que la tasa a 10 años es la que más impacto tiene sobre la economía real, desde hipotecas hasta préstamos corporativos y consumo. Si el petróleo sigue subiendo y las condiciones fiscales no mejoran, la Fed puede recuperar dureza en el discurso, pero difícilmente alcance solo con eso para estabilizar el tramo largo de la curva.
- Mercado de cambios: el tipo de cambio oficial abre la rueda en $1.513.
- Reuniones en el G20: Caputo mantuvo un encuentro con Kristalina Georgieva durante la cumbre del G20 y, según medios de comunicación, tiene previsto reunirse también con Scott Bessent. La delegación argentina también está integrada por Bausili, Daza y Werning.
- Compras de divisas: el dólar mayorista terminó la rueda de ayer estable y el BCRA sumó USD 46 millones a sus compras, con lo que cerró agosto con un acumulado de USD 774 millones. Fue el registro mensual más bajo de 2026.
- Tasas: las tasas de corto plazo no mostraron variaciones relevantes ayer y se estima que el Central retiró alrededor de $1,0 billón mediante operaciones de REPO. A su vez, la TAMAR de bancos privados descendió 56 pbs hasta 24,63% TNA, ubicándose nuevamente por debajo de 25% después de casi dos semanas.
- Operaciones del BCRA: las cifras publicadas por el BCRA muestran que el 27 de agosto la base monetaria amplia se redujo en $505 mil millones, aun cuando las compras de divisas habían generado una expansión de $140 mil millones. Parte de esa contracción podría estar asociada a colocaciones de Lelink septiembre por parte del BCRA, que habría concentrado cerca del 75% del volumen operado en la rueda anterior.
