Argentina: en la encrucijada una vez más

Sin acuerdos políticos básicos no habrá suficiente inversión ni crecimiento. La política y la sociedad necesitan decidir si la economía argentina finalmente aceptará las reglas de juego del mercado o seguirá abusando de una discrecionalidad anacrónica. No habrá crecimiento sostenido mientras el retorno al capital siga cuestionado y desafiado. En la coyuntura política actual, ni una moneda devaluada, ni bajos salarios en dólares, son suficientes para promover inversión y empleo.


Un Estado sobredimensionado e ineficiente bloquea el desarrollo. Con casi de la mitad de la economía controlada por el Estado y una estructura de gastos e impuestos deficiente, más gasto fiscal no genera más crecimiento, sino inflación y pobreza. El gasto adicional es financiado con más impuestos distorsivos que restringen al sector privado, anulando cualquier beneficio resultante. La caída constante de la razón empleo privado sobre público es una manifestación más de la decadencia argentina.


• El exceso de pesos constituye, nuevamente, el mayor riesgo a la estabilidad. El financiamiento del tesoro hasta fin de año anticipa que los pasivos remunerados del BCRA menos las reservas netas alcanzaran el equivalente de USD50mm. Este no sólo será el máximo valor nunca alcanzado, también reflejará el mínimo nivel de reservas netas para absorber ese excedente de pesos. El financiamiento monetario del déficit fiscal ha sido un problema crónico en la Argentina, periódicamente generando corridas cambiarias y alta inflación. Esta vez no debiera ser diferente.


Los próximos meses presentarán un gran desafío. Argentina necesita confirmar su régimen económico de inmediato, y comprometerse rápidamente a un sendero de déficit fiscal decreciente con reformas estructurales. Tal programa bien puede ser la oportunidad de evitar más penurias económicas, en particular si fuese bendecido por un nuevo acuerdo con el FMI. De lo contrario, la inflación hará el trabajo indeseable, licuando el exceso de pesos. Aunque la inflación y el default han sido la estrategia dominante, es esperable que con 50% de pobres la política asuma mayor responsabilidad que la histórica.


Estrategia de inversión. Activos que protejan de la inflación y posible devaluación debieran ser preferidos en el contexto actual. De la misma forma el crédito privado luce superior al público. En general los activos argentinos pueden ser relativamente atractivos o todavía gravoso dependiendo de la perspectiva política a futuro.


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