BUENOS AIRES, 24 jul (Reuters) – La más que duplicación que este año tuvo la deuda en letras Leliq, que superó los 1,7 billones de pesos (23.723 millones de dólares), le sirvió a Argentina para controlar la alta inflación en medio de una crisis económica, pero podría generarle un dolor de cabeza al tener que cancelarlas.

Tras más de dos años de alta inflación y recesión, Argentina ha utilizado las letras de corto plazo Leliq para controlar las alzas de precios al absorber pesos del mercado.

Sin embargo, cuando tenga que cancelar estos títulos, el banco central se encontrará en el dilema de aumentar el dinero circulante e impulsar aún más la inflación o de subir la tasa de interés y provocar así una contracción mayor de la economía.

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